Excursión al cementerio

Carla Sánchez

Yo tenía un día malo, bueno, no vamos a engañarnos, si yo piso el cementerio es que tengo un día pésimo. Cogí un taxi y me fui a San Lázaro en chándal y con el pelo como una tormenta, tremenda chifladura. Compré las flores que le gustaban a mi madre, cogí el cubo que te dan en la puerta, limpié la lápida entera, le puse sus flores, llené de agua las esponjas y me senté en el suelo, no sé si fui a escucharla, a hablarle, a pensar en lo que tenía que hacer el lunes, pero allí estuve una hora, sentada probablemente pensando cosas de las que ni yo misma era consciente. Después de una hora, me levanté, con todo el esfuerzo de levantarse para alguien con mis huesos fallidos, me sacudí la ropa y me despedí…me iba de excursión y no muy lejos.

Hablar con mi madre no es complicado, lo único bueno de que se vayan, es que a partir de ahí están en todos sitios, porque yo así lo creo, pero allí es donde el cerebro relaciona que le vi por última vez y quizá por eso vamos a los cementerios. Mi madre seguramente hubiese entendido mi excursión porque ella me acompañó en todas, creo que ya les he hablado en otros textos de un personaje digno de biografía, mi tío Momo.

Momo era soltero, tío de mi madre, cronista necrológico familiar y vecinal, que recordaba con exactitud, causa, día, hora y últimas palabras de cada fallecido y creador de los tours funerarios obligatorios cada quince días, que padecimos todos sus sobrinos. Si llegabas a casa de Momo, y estaba en la mesa del comedor, la regadera verde y las camisetas viejas que hacían de paño, te tocaba cementerio y pobre de ti que rechistases. Momo ponía claveles a sus padres y “siemprevivas” que duran más (tenía los puños más bien cerrados), con sus padres estaba enterrado su tío, nuestro tío Álvaro “el mudo”, perdió el habla de pequeño por una operación y desde ahí fue “Tío el mudo”, vivió toda su vida con su hermano y su cuñada, comunicándose como podía con toda la familia, que lo entendía…. perfectamente. Mi madre le sujetaba la escalera y como me hacía ilusión el tema regadera, me dejaba subir al final a echar un poco de agua.

El con su energía caminaba cementerio adentro, con la regadera, los claveles y el manojo enorme de llaves que llevaba siempre en el pantalón. A mí de pequeña el cementerio no me daba miedo, lo absurdo es que me daba escalofríos el instituto anatómico forense que estaba junto a él, porque dentro de mi inocencia, yo atinaba a saber, que allí habían muertos, cosas de niños. En el camino de ida y vuelta a la tumba de abuela Lola y abuelo Ángel, Momo hacía su clásico tour, con paradas, explicaciones, anécdotas que te sabías de memoria y se quejaba de lo caras que estaban las flores. En aquella época era tedioso, ahora lo recuerdo como algo tan divertido…

En mi excursión, suelta con un balde por San Lázaro, pasé por todos los sitios a los que Momo solía llevarme, pude observar que aún quedan en la tierra genios arquitectónicos como el, que pegan dos tarros grandes de aceitunas escamilla con mortero al suelo en los nichos bajos y los llenan de girasoles de tela. Para cuando yo pasé, no eran ya girasoles, quizá podían pasar por fregonas y bastante usadas. Gente que esculpe a su perrito en la lápida, para tenerle siempre ahí, mensajes de cariño, nombres curiosos, lápidas viejísimas y también, gente que acaba de llegar, si me lo permiten “recién instalada”, pero todo gente, porque tengas lo que tengas en la vida, todos vamos al mismo sitio a parar, a la nada….aunque matizo con una frase de mi abuelo ”hija, los ricos y los pobres cuando mueren van todos a la tierra, pero los ricos, mientras viven….que bien viven los c…” (mi abuelo era, de insulto coloquial bastante fluido).

Detrás de cada una de esas lápidas hay una historia, una persona, una vida, un antes y un después y por complicado que nos parezca hoy en día, en que, casi todo el mundo opta por la incineración, el cementerio estaba lleno…no los olvidan, como no olvidaba mi abuela paterna a sus dos hijas (mis tías Pepa y Carmen Delia) y pasaba el día de todos los santos entero, sentada junto a la tumba en un ayuno voluntario, porque si sus hijas no podían comer, ella tampoco.

Son historias que, con los cambios que vamos sufriendo al pasar los años, ya casi no se repiten y quedan en el recuerdo, lo que si sigue pasando es que nos vamos, tarde o temprano, más jóvenes o más viejos, queridos u odiados, pobres o ricos, que lo sepan todos, nos vamos, aprovechen al máximo estas vacaciones terrenales, digan lo que piensan, quiéranse mucho, no aguanten lo que no deban ni quieran aguantar, hagan un corte de manga, abracen fuerte y den muchos besos, porque algún día nos iremos.

Antes de volverme a casa, volví a la tumba de mi madre, Momo está con ella allí, volví para decirle a Momo, que el tour, sin él, sinceramente ha perdido bastante, también le dije a mi madre que la quiero, por si no se lo dije suficientes veces cuando aún me ayudaba a subir los escalones con la regadera verde llena de agua.

Esta entrada fue publicada en Me gusta y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

2 respuestas a Excursión al cementerio

  1. ARACELI Rodriguez Pais dijo:

    La de veces que hice esos tours con mi madre y una de mis tias…No toda la familia estaba en el mismo cementerio y, tocaba ir de pueblo en pueblo….La familia decicidio (la primera mi progenitora) que nada de nichos, que mejor la incineracion…No, ya no hago excursiones, los recuerdo a todos segun tenga el dia. Señor y, naci el dia de los difuntos…

    Me gusta

  2. Natividad Velazquez Perez dijo:

    Cómo siempre Carla has calcado tal cual como era ese recorrido.Yo también fui participe alguna vez de ese tour y actualmente es una herencia que nos queda de por vida porque así nos enseñaron y nos han inculcado.
    Sobresaliente prima.

    Me gusta

Comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s